POST-PRODUCCIÓN: Ser fotógrafo es algo más que darle a un botón

Para ser un buen fotógrafo tienes que dominar varios aspectos: una parte teórica sobre teoría del manejo de la cámara, luces… creatividad, poder adaptarse a las circunstancias del momento, mucha experiencia a tus espaldas y saber manejar programas de edición.

En ocasiones, lo tenemos todos preparado, pero vemos que a la fotografía le falta “algo” para que exprese lo que nosotros queríamos transmitir en el momento que hicimos la foto. Falla el ambiente, o la luz en ese momento, o incluso la temporada del año en la que estamos. Queremos transmitir serenidad y calma , y resulta que estamos en verano y hay una luz súper veraniega, los árboles están verde que te quiero verde, y la foto acaba transmitiendo festividad!

Siempre es un trabajo ingrato porque realmente el cliente no sabe los pasos que ha habido detrás de esa foto que le entregas, pero ahí es dónde radica muchas veces el escoger a un fotógrafo o a otro. Las fotografías que nos resultan espectaculares, o nos cautivan por “algo” que no sabemos explicar. Nos transmiten sensaciones los gestos, el ambiente, el entorno, la luz… Es algo que traspasa a la fotografía y pase el tiempo que pase seguimos sintiendo esa sensación.

La edición nos ayuda a darle a una foto una luz determinada si en ese momento no era la ideal, no es retocar a una persona, es darle a esa foto lo que le falta, puede ser un cielo, una tonalidad, una correcta exposición tan difícil a veces de conseguir en exteriores cuando hay nubes y de repente sale el sol, de repente se nubla, de repente estás haciendo la foto bien expuesta y vuelve a salir el sol… Ahí es donde entra en juego la edición de la fotografía, saber qué le falta a la fotografía y aplicarlo en mi caso, gracias tanto al Lightroom como al Photoshop.

Aquí os dejo con un ejemplo de una fotografía con el antes y el después del proceso de edición.

Mucha gente dice “Ya me hace las fotografías mi primo, que tiene cámara muy grande y muy buena” .

Pues no… ser fotógrafo es algo más que darle a un botón, es un trabajo que tiene tres partes: el primero se hace antes de la sesión con la preparación de todo lo que conlleva una sesión: qué se quiere conseguir, que ambiente, localización, colores, hora del día, si es necesario llevar atrezzos o no. La segunda parte el día de la sesión,  y la tercera parte delante del ordenador  😉

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