La sesión fotográfica del recién nacido se realiza en un agradable y cálido entorno antes de los primeros 15 días de vida.  Lo principal siempre es el bienestar del bebé, por todo ello estas sesiones tienen una duración estimada entre 3 y 4 horas. La sesión se para las veces que hagan falta para que el bebé coma, se tranquilice, duerma y se sienta a gusto y reconfortado.

Cada bebé es particular y tiene su ritmo, por lo que no hay dos sesiones iguales.